El Paradigma
Empecemos pues, intentemos atrapar el fundamento último que sustenta el Lean, su concepción sobre la naturaleza de la manufactura, el núcleo de la fabricación industrial.
¿Cuál es nuestro paradigma, nuestro modelo teórico a la hora de aplicar Lean? De nuestra consideración sobre el modelo básico universal (paradigma productivo) se han de deducir (o como mínimo ser coherentes con él) todos los principios, acciones y consecuencias de nuestra actividad “gerencial”.
El Flujo Productivo como paradigma:
El proceso productivo es un flujo. El fin ultimo del esquema productivo ha de ser producir un flujo perfecto. La medida de la perfección del flujo la da en primer lugar y visto desde el exterior, el ajuste a la demanda; en segundo lugar y visto en su interior, por la eficiencia de los factores productivos.
Hemos de fabricar exactamente lo demandado, en volumen, calidad, tiempo y ritmo adecuados y hemos de fabricarlo utilizando eficazmente (maximizando) los factores de producción (todos los elementos que intervienen en el proceso).
El flujo productivo perfecto ha de ser pues, en un momento dado (t):
Constante desde el inicio (materias primas) al fin (consumidor).
-
Los factores de flujo han de ser adaptables, para modificar la velocidad y cantidad en las distintas fases.
- El aporte de inputs ha de ser lo más puntual posible (JIT es el paradigma) pero, ante la imposibilidad de introducirlo, se debe asegurar, al menos, la imposibilidad de desaprovisionamientos.
- Constante significa que no hay aceleraciones ni deceleraciones, que no hay rozamientos, cuellos de botella ni aglomeraciones.
-
El recorrido más corto es el mejor, tanto en espacio como en tiempo.
-
Los factores productivos se han de situar lo más cercanos posible al flujo, evitando cualquier movimiento.
-
El movimiento no agrega valor, asi que solo es aceptable el mínimo movimiento.
No generar desperdicios o residuos de ningún tipo.
- La gestión del desperdicio consume recursos (dinero, personal, tiempo, espacio…). El Desperdicio no es aceptable.
Visible, controlado y documentado.
- La gestión del flujo requiere que la información emane directamente del propio proceso, que sea inmediatamente visible y que quede registrada. Si hemos de adecuarnos a la demanda, hemos de conocer instantáneamente las variaciones de esta y las características del flujo productivo.
- El proceso productivo ha de estar estandarizado. Sin un estándar no hay ni teoría, ni toma de decisiones cientifica, ni acción “gerencial”, ni evaluación, ni acción correctora. Sin estándar solo hay caos informe.
Desarrollaremos estos temas en profundidad más adelante, en este momento, nuestro objetivo es deducir, de nuestra concepción del proceso (El Flujo como paradigma) los principios y características primeras.
Barcelona, España, Junio 2008